Hay recetas que parecen poca cosa hasta que las pruebas recién hechas. Los scones entran de lleno en esa categoría. Porque sobre el papel son unos bollitos sencillos, rápidos y sin fermentación, pero en la práctica tienen algo especial: ese punto entre panecillo, bollo y masa tierna que hace que un desayuno cualquiera pase a otro nivel.
Son perfectos para una mañana tranquila, para una merienda un poco más especial o para sorprender en casa sin tener que meterse en una receta complicada. Y esa es otra de sus virtudes: los scones son facilísimos de hacer y una muy buena puerta de entrada al mundo de la bollería casera.
Qué son realmente los scones
Los scones son una preparación clásica del mundo británico, muy asociada a la hora del té y al servicio tradicional con mermelada y clotted cream. Hoy se relacionan mucho con Inglaterra, pero su origen se sitúa en Escocia, donde en versiones más antiguas y más grandes se hablaba de algo parecido al bannock.
Lo interesante de los scones es que no necesitan fermentación. No hay levados largos ni tiempos complicados. La masa se mezcla, se trabaja lo justo, se forma y al horno.
Eso los hace muy agradecidos y bastante más fáciles de lo que mucha gente imagina.

La textura es la clave
Aquí hay una cosa importante: la masa no debe quedar lisa, pulida ni perfecta.
De hecho, en unos buenos scones pasa justo lo contrario. La mezcla tiene que conservar cierta irregularidad, con pequeños trozos de mantequilla repartidos y una textura algo basta. Ahí está parte del secreto para que luego queden tiernos por dentro y con ese acabado tan característico.
Cuanto menos la sobes, mejor. No es una masa para amasar mucho ni para dejarla impecable. Se mezcla lo justo para unir ingredientes y listo.
Cómo se suelen servir
La forma más clásica de tomarlos es abiertos por la mitad, con mermelada y clotted cream, esa crema espesa británica con un altísimo contenido graso que aquí no siempre es fácil de encontrar.
En España lo más práctico es sustituirla por nata montada con buena textura, mantequilla o incluso una nata más espesa si consigues alguna opción interesante en tiendas especializadas.
Pero los scones no se quedan solo en lo dulce. También funcionan muy bien con rellenos salados, y ahí tienen bastante juego.

Una receta muy buena para empezar a improvisar
La base de los scones es tan sencilla que admite bastantes variaciones. Una vez controlas la receta, puedes empezar a jugar con ella sin demasiados riesgos.
Por ejemplo, puedes añadir:
- pasas
- pepitas de chocolate
- trocitos de fruta
- ralladura de cítricos
- canela
- queso
- jamón cocido
- una cucharada de mermelada en el interior
También puedes probar con distintas harinas o mezclas, aunque para empezar merece la pena hacerlos con harina de trigo normal y cogerle primero el punto a la textura.
El truco para que salgan bien
Si hay una idea importante aquí, es esta: no busques una masa fina y homogénea.
La mantequilla tiene que integrarse, sí, pero no desaparecer del todo. La mezcla final debe recordar un poco a una arena gruesa o a una masa desordenada. Eso es precisamente lo que luego ayuda a que el scone quede bien.
Y otra cosa: mezclar con cuchara o espátula suele ser mejor que empeñarse en manosearlo demasiado.

Cómo hacer scones ingleses paso a paso
- Mezcla la harina con la mantequilla hasta obtener una textura parecida a la arena, con algunos grumos más grandes.
- Añade el azúcar, la sal y los polvos de hornear.
- Mezcla de nuevo, sin trabajar demasiado la masa.
- Si quieres añadir algún extra, este es el momento.
- Incorpora la leche.
- Mezcla con una cuchara lo justo hasta unir los ingredientes.
- Deja reposar la masa unos 30 minutos.
- Mientras tanto, precalienta el horno a 200 ºC.
- Forma bolas del tamaño de una pelota de golf y aplástalas ligeramente.
- Colócalas sobre una bandeja con papel de horno.
- Hornea durante unos 15 minutos sin abrir el horno.
- Sácalos, deja que se templen un poco y ábrelos por la mitad con las manos.
- Sírvelos con clotted cream, mantequilla, nata montada, mermelada o lo que más te apetezca.
Consejos para que los scones salgan bien
1. No amases de más
Cuanto más trabajes la masa, peor textura suelen tener después.
2. La mantequilla no tiene que desaparecer del todo
Es buena señal que queden pequeños grumos.
3. Mezcla con cuchara mejor que con obsesión
Aquí interesa unir, no perfeccionar.
4. No los hagas demasiado grandes
Un tamaño medio funciona mejor para que se cuezan bien y queden equilibrados.
5. Tómalos templados
Recién hechos o aún algo tibios están mucho mejor.
Con qué acompañar los scones
Los scones admiten bastantes acompañamientos, tanto dulces como salados.
Opciones dulces
- mermelada
- mantequilla
- clotted cream
- nata montada
- miel
Opciones saladas
- jamón cocido
- queso crema
- queso curado suave
- mantequilla salada
Dudas frecuentes sobre los scones
¿Hace falta clotted cream?
No. Es lo más tradicional, pero no imprescindible. Se pueden disfrutar perfectamente con mantequilla, mermelada o nata montada.
¿Se pueden hacer con otras harinas?
Sí, aunque la textura cambia. Para empezar, mejor con harina de trigo.
¿Se pueden hacer dulces y salados?
Sí. La masa base admite las dos direcciones muy bien.
¿Se pueden preparar con antelación?
Sí, aunque como mejor están es el mismo día.
¿Por qué no deben amasarse mucho?
Porque si los trabajas demasiado, pierden parte de esa textura tierna y algo quebradiza que los caracteriza.
Los scones ingleses son una de esas recetas muy agradecidas que conviene tener controladas. Se hacen rápido, tienen mucho juego y permiten montar un desayuno o una merienda bastante seria sin complicarse demasiado.
26 comentarios
Gracias a ti!!
Ayer merienda con niños, hicimos dos hornadas de scones, y faltaron!!! La mitad no lo habían probado nunca y fueron un éxito.
Gracias por compartir tus recetas, un saludo
soy novata en la cocina, que son los polvos de hornear???? quiero hacer la receta que parece encilla y tiene una pinta estupenda. un saludo y gracis
Hola, los polvos de hornear es la levadura química que se usa para los bizcochos y pastelería. La marca más conocida esa que viene en sobres rojos (no quiero dar publicidad) y está en inglés… La de toda la vida.
Un saludo
Muchas a gracias por compartir la receta, están buenísimos!
Gracias a ti por tu comentario!! La verdad que si, soy adicto a los scones!!
He comido scones hasta hartarme alli en Escocia. No tenía la receta así que miles de gracias por ponerla, no los he hecho aún, a ver que tal me salen. ENHORABUENA!!!!. y POR CIERTO, Living in London es un sitio encantador, muy acogedor y que evoca totalmente a la campiña inglesa. Yo he vivido alli, y la verdad es que refleja perfectamente su esencia, aunque sin ser sobecargado ni pomposo. Tanto los tés como las tartas y bollería están riquísimos. REPITO ENHORABUENA POR LA MARAVILLOSA RECETA!!!!! Muchos besotes.
Me alegra que te haya gustado la receta. La verdad es que la bollería inglesa es la caña y si os ponemos la receta para que todo el mundo las puedan hacer, pues mucho mejor. 1 saludo
Buenísimos! Los acabo de hacer y han salido riquísimos! Gracias por compartir la receta!
Me alegro mucho! Gracias a ti por hacerla!!
Muchísimas gracias, probare a hacerlos hoy , después te comento .
Hola Nelsys! Qué tal salieron?? Un saludo
Buenísima receta … muchas gracias 🙂
Gracias!
Leo ENHORABUENA por esta receta tan visitada y no me extraña nada porque son deliciosos!!!!
Millones de gracias!! Estoy enamorado de estos bollitos, maja. Un saludo!!
Muy buena receta!!!
Qué buenos recuerdos me traen los «scones» de mis tiempos en Irlanda. Ahora solo me queda hacerlos. Gracias!
Aviso, son adictivos!!!
No dice cuanto de levadura ni de azucar!
Si lo dice: 25gr de azúcar, y 10 gr de polvos de hornear (no lleva levadura). Un saludo
Este post es un melocotonazo de miedo!
Cómo moláis mmysc!!
Mil gracias Anuka!! Sabemos que eres una fiel seguidora!!!
Donde conseguisteis la clotted cream en España`? En Madrid me resultaba imposible encotnrarla, y claro, al comer scones con mantequilla en casa no sabian igual…
Enhorabuena chicos por demostrar que los estudiantes no comen mal, me alegro por vosotros!!!
En madrid hay una cafetería inglesa llamada «living in London» donde venden la clotted cream y esta muy buena. de todas maneras aún no he encontrado la nata para hacerla en casa…
gracias amigo!
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