Asar un pollo es de las cosas más cómodas que hay en cocina. Da poco trabajo, alimenta a varios, suele gustar a casi todo el mundo y además admite muchísimas variaciones. Cambias cuatro cosas y parece otra receta. En este caso, la gracia está en hacerlo pollo a la cerveza al horno, que es una forma muy sencilla de conseguir una salsa con más sabor sin complicarte demasiado la vida.
Lo bueno de esta receta es precisamente eso: ingredientes corrientes, de los que cualquiera puede tener a mano, y un resultado muy agradecido. Un pollo entero, una lata de cerveza, unas hierbas aromáticas, sal, pimienta y poco más. No hace falta montar nada raro para sacar un asado rico de verdad.
Además, el pollo a la cerveza tiene una ventaja clara: mientras se asa, la cerveza se mezcla con los jugos de la carne y forma una salsa con mucho más carácter que la de un asado básico. Y si luego la reduces un poco, mejor todavía.

Por qué hacer pollo a la cerveza al horno
El pollo a la cerveza es una de esas recetas que funcionan muy bien porque no exigen casi nada y dan bastante. El pollo queda jugoso, la piel se dora bien y la salsa tiene más gracia que la de un asado normal.
La cerveza aporta un fondo ligeramente tostado y un punto amargo muy suave que queda muy bien con el pollo, pero sin taparlo. No deja una salsa rara ni fuerte, sino más redonda y con más profundidad.
También es una receta fácil de adaptar. Puedes usar una cerveza rubia normal, como en esta versión, o probar con una tostada, una cerveza de trigo o incluso una más oscura si te apetece un sabor algo más intenso.
Qué pollo elegir para que quede mejor
Aquí, como casi siempre, el producto importa. Si puedes elegir, un pollo de corral suele dar más sabor y un resultado más agradecido. Pero tampoco hace falta ponerse dramático: con un pollo entero normal también sale muy bien.
A la hora de calcular cantidades, un pollo entero con hueso suele andar en torno a 350 g por persona como referencia razonable. Luego dependerá del hambre, de si hay guarnición y del tamaño real del pollo, pero como punto de partida está bien.
La cerveza: cuál usar y qué cambia
En esta receta se usa una lata de cerveza normal, y funciona perfectamente. Da sabor, ayuda a hacer la salsa y no complica nada.
Si quieres cambiar un poco el perfil, puedes probar con:
Cerveza tostada
Da una salsa algo más profunda y con más carácter.
Cerveza de trigo
Puede dejar un resultado más suave y algo más aromático.
Cerveza negra
Aquí ya el sabor cambia más. Puede quedar muy bien, pero conviene que te guste ese punto más intenso.
La base sigue siendo la misma. Lo importante es que la cerveza luego tenga sentido en la salsa.
Cómo preparar el pollo para que quede bien asado
Antes de meter el pollo al horno, conviene dejarlo bien listo. Lo importante es secarlo muy bien con papel de cocina, por dentro y por fuera. Así se dora mucho mejor después.
Una vez bien seco, se unta con aceite de oliva por toda la superficie. Esto ayuda a que la piel coja mejor color y a que las hierbas se peguen bien. Después se añade sal, pimienta y las hierbas aromáticas.
Aquí puedes usar romero, tomillo, orégano o una mezcla de varias. Al pollo le sientan bien casi todas.

Cómo hacer pollo a la cerveza paso a paso
Precalienta el horno a 200 ºC. Mientras coge temperatura, seca bien el pollo y úntalo con aceite de oliva. Sazónalo con sal, pimienta y las hierbas aromáticas elegidas.
Mete el pollo en el horno y ásalo durante unos 20 minutos, dándole la vuelta de vez en cuando para que se vaya dorando de forma bastante uniforme por todas partes.
Pasado ese primer tramo, abre la lata de cerveza y viértela por encima del pollo. En ese momento baja la temperatura del horno a 180 ºC y sigue cocinándolo unos 50 minutos más.
Durante ese tiempo, el pollo se termina de asar y la cerveza se va mezclando con los jugos que suelta la carne. El resultado es una base de salsa muy rica, que ya tal cual está buena, pero que se puede mejorar todavía más si la reduces un poco después.
Cómo saber si el pollo a la cerveza está bien hecho
Aquí hay varias señales bastante claras. La piel debe verse dorada, los jugos que caen al pinchar la parte más gruesa deben salir claros y la carne tiene que despegarse bien en las articulaciones.
Si quieres ir a tiro hecho, lo más fiable es usar un termómetro y comprobar que la parte más gruesa del muslo esté en torno a 74 ºC.
La salsa: cómo dejarla mejor todavía
La salsa del asado ya sale del horno bastante rica, pero si quieres dejarla más redonda, compensa pasarla a un cazo y reducirla unos minutos.
Al hervirla, se concentra el sabor y queda con más cuerpo. Si además quieres que quede más ligada, puedes añadir una o dos cucharadas de harina, removiendo bien con unas varillas para evitar grumos.
Aquí conviene ir poco a poco. Mejor ajustar que pasarse y acabar con una salsa demasiado espesa.
Luego se prueba, se corrige de sal si hace falta y listo.
Un toque que le va muy bien: zumo de naranja
Esta variación merece la pena mencionarla porque funciona muy bien. Si junto con la cerveza añades un poco de zumo de naranja, la salsa gana un punto fresco y ligeramente dulce que le sienta muy bien al pollo.
No hace falta mucho, solo un poco para redondear. Es de esos pequeños cambios que no transforman la receta entera, pero sí le dan un punto muy agradable.
Errores comunes al hacer pollo a la cerveza al horno
Aunque es una receta muy agradecida, hay varios fallos típicos.
No secar bien el pollo antes de asarlo
Si entra húmedo en el horno, le cuesta más dorarse bien.
Echar la cerveza desde el principio
Es mejor darle primero ese golpe inicial de asado a 200 ºC para que empiece a coger color antes de mojarlo.
No bajar la temperatura después
Si mantienes todo el rato el horno demasiado fuerte, el exterior puede ir demasiado rápido.
No reducir la salsa si está floja
A veces con diez minutos de cazo mejora muchísimo.
Cómo acompañar el pollo a la cerveza
Este pollo asado a la cerveza va bien con casi todo. Algunas guarniciones que le quedan especialmente bien son:
Patatas asadas
Van casi solas con la salsa.
Arroz blanco
Muy buena opción si quieres aprovechar bien el jugo.
Verduras asadas
Cebolla, zanahoria, calabacín o pimientos encajan muy bien.
Ensalada sencilla
Si quieres algo más ligero al lado, también funciona.
Dudas frecuentes sobre el pollo a la cerveza
¿Se puede hacer con muslos o contramuslos en vez de pollo entero?
Sí, perfectamente. Cambiará el tiempo, pero la idea es la misma.
¿La cerveza deja mucho sabor?
Deja sabor, sí, pero no agresivo. Aporta más bien profundidad a la salsa.
¿Se puede hacer con cerveza sin alcohol?
Sí, aunque el resultado cambia un poco. Aun así puede funcionar bastante bien.
¿Se puede preparar antes?
Sí. Recién hecho está mejor, pero aguanta bien y al día siguiente sigue estando muy rico.
Una receta fácil para repetir muchas veces
El pollo a la cerveza al horno es una de esas recetas que conviene tener a mano. Es fácil, da poco trabajo, admite cambios y queda muy bien casi siempre. Y eso en un asado casero vale bastante.
Con una buena lata de cerveza, unas hierbas aromáticas y un poco de atención al horno, tienes un pollo muy resultón y una salsa de las que merece la pena mojar pan.
6 comentarios
Acabo de encontrar el blog y me parece que tenéis unas recetas exquisitas y muy bien explicadas. Si hay algo que no falla nunca es el pollo, y más si se añade cerveza para intensificar el sabor. Si se le añaden unas patatas fritas a sartén, ¡no hay quien se resista!
Es como lo hacen en ( los pollastres) como lo llaman en la zona de Valencia y la verdad que están muy buenos
Acabo de preparar este platillo y es increíble lo blando y jugoso que ha quedado el pollo. Lo acompañamos con verduras y un puré de papas… Gracias por compartir tan deliciosa receta!!
He descubierto vuestro blog esta noche y es brutal. ¡Mil gracias! Buscaba la receta del pollo al horno con cerveza… La he probado y está delicioso. Por cierto, la he tuneado un poco, añadiéndole junto a la cerveza jugo de naranja natural y queda súper.
Gracias
M
Se ve excelente!! Mmmmmmm y la foto como siempre perfecta!
Qué pollo más majo y qué plato de ración más apetecible. Fíjate que a mi el pollo asado no se me da nada bien :S
Besos.