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Ensalada de pollo balsámico a la plancha. Una ensalada completa que no sabe a dieta

20 minutos Para 2 personas 14 Ene 2014

Después de unos días de excesos, comidas largas y bastante desorden, una ensalada así entra sola. Pero no de esas ensaladas tristes que parecen un castigo, sino una de verdad: fresca, ligera, sabrosa y lo bastante completa como para dejarte bien.

Esta ensalada de pollo balsámico a la plancha me gusta mucho porque tiene justo ese equilibrio. Por un lado están los vegetales frescos y crujientes. Por otro, el pollo a la plancha, que aporta proteína y hace que el plato tenga más sentido y más fondo. Y luego está el vinagre balsámico, que al reducirse en la sartén se pega al pollo y le da un punto buenísimo.

Es una receta sencilla, rápida y muy útil para comer bien sin complicarse demasiado.

La clave está en que todo esté bien fresco

En una ensalada como esta no hay mucho sitio para esconder nada. Por eso, cuanto mejores y más frescos sean los ingredientes, mejor quedará el resultado final.

La mezcla de lechugas tiene que estar limpia, bien escurrida y fría. El tomate tiene que tener sabor. Y el queso parmesano, si lo fileteas o lo sacas en lascas finas, remata el plato muy bien sin necesidad de añadir demasiado.

Parece una tontería, pero una ensalada buena empieza bastante antes del aliño.

Qué aporta el pollo balsámico

Aquí el pollo no está solo para “hacerla más completa”. Tiene bastante más importancia que eso.

Al cocinarlo a la plancha y añadir al final el vinagre balsámico, este se reduce rápidamente con el calor y se convierte en una capa brillante, intensa y ligeramente caramelizada que da muchísimo sabor. No hace falta hacer una salsa aparte ni complicarse la vida. La propia sartén hace el trabajo.

Ese contraste entre el pollo caliente, el balsámico reducido y la frescura de la ensalada es lo que hace que esta receta funcione tan bien.

El momento del aliño importa más de lo que parece

Si aliñas la ensalada demasiado pronto, la lechuga empieza a perder tensión, se ablanda y ya no hay vuelta atrás.

Por eso conviene tener todos los ingredientes preparados y aliñar justo antes de servir. Así mantienes el punto crujiente de las hojas, que en una receta como esta marca bastante la diferencia.

Cómo hacer ensalada de pollo balsámico a la plancha paso a paso

  1. Lava bien la mezcla de lechugas.
  2. Escúrrela a conciencia y déjala en la nevera para que esté bien fría y crujiente.
  3. Salpimienta el filete de pollo.
  4. Calienta una sartén con un poco de aceite de oliva y cocina el pollo a fuego fuerte hasta que quede bien dorado.
  5. Al final de la cocción, añade un par de cucharadas de vinagre balsámico a la sartén.
  6. Deja que se reduzca unos instantes y se impregne bien en el pollo.
  7. Retira el pollo y déjalo reposar un momento.
  8. Corta los tomates en gajos.
  9. Coloca la lechuga y el tomate en el plato.
  10. Aliña los vegetales con aceite de oliva virgen extra y un poco de vinagre balsámico.
  11. Filetea el pollo en tiras de aproximadamente medio centímetro.
  12. Colócalo sobre la ensalada.
  13. Termina con lascas de parmesano, un poco de sal y pimienta negra recién molida.

Consejos para que esta ensalada salga bien

1. Escurre muy bien la lechuga

Si queda agua, el aliño se aguará y el resultado perderá gracia.

2. Enfría las hojas antes de servir

Ese paso ayuda mucho a que la ensalada quede más fresca y crujiente.

3. No te pases con el balsámico

La idea es que aporte intensidad, no que tape el resto de sabores.

4. Deja reposar el pollo un minuto antes de cortarlo

Así mantiene mejor sus jugos y queda más sabroso.

5. Aliña justo al final

Es una de las claves para que la ensalada no se venga abajo.

Qué ingredientes le quedan especialmente bien

Esta ensalada funciona muy bien tal cual, pero también admite pequeñas variaciones si quieres darle otro matiz:

  • nueces o almendras tostadas
  • aguacate
  • cebolla morada muy fina
  • rúcula en parte de la mezcla
  • mostaza en el aliño
  • un toque de miel junto al balsámico

Dudas frecuentes sobre esta ensalada

¿Se puede hacer con muslo de pollo en vez de pechuga?

Sí, y de hecho puede quedar todavía más jugoso si lo cocinas bien.

¿Se puede dejar hecha con antelación?

Puedes dejar preparados los ingredientes por separado, pero mejor montarla y aliñarla justo antes de comer.

¿Qué lechugas van mejor?

Una mezcla variada suele funcionar muy bien: roble, escarola, canónigos o brotes tiernos.

¿Hace falta parmesano?

No es obligatorio, pero le da un punto salino y seco que remata muy bien el plato.

¿Se puede usar crema balsámica?

Sí, aunque en esta receta queda mejor reducir vinagre balsámico de verdad en la sartén.

Esta ensalada de pollo balsámico a la plancha es una de esas recetas que resuelven muy bien una comida ligera sin caer en lo aburrido. Tiene frescura, tiene sabor y tiene suficiente fondo como para no echar nada de menos.

Ensalada de pollo balsámico a la plancha. Una ensalada completa que no sabe a dieta | Mamá ya sé cocinar

Ensalada de pollo balsámico a la plancha. Una ensalada completa que no sabe a dieta

Tiempo total 20 minutos
Raciones Para 2 personas

Ingredientes

  • Mezcla de lechugas (roble, escarola, canónigos o similares)
  • 1 filete de pechuga de pollo 2 tomates pequeños
  • Queso parmesano
  • Orégano
  • Vinagre balsámico de Módena
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal gorda o en escamas
  • Pimienta negra

Preparación

  1. 1

    Lava y escurre bien la lechuga. Déjala en la nevera para que esté bien fresca.

  2. 2

    Salpimienta el pollo.

  3. 3

    Cocínalo en una sartén con un poco de aceite, a fuego fuerte.

  4. 4

    Al final, añade 2 cucharadas de vinagre balsámico y deja que se reduzca ligeramente.

  5. 5

    Retira el pollo y déjalo reposar.

  6. 6

    Corta los tomates en gajos y colócalos junto con la lechuga en un plato.

  7. 7

    Aliña los vegetales con aceite de oliva y un poco de balsámico.

  8. 8

    Corta el pollo en tiras y colócalo sobre la ensalada.

  9. 9

    Termina con lascas de parmesano, sal y pimienta negra.

1 comentario

  1. laubeleal

    Una receta sencilla y que siempre queda bien. A mí me encanta para una buena cena o para un almuerzo ligero. Te ha quedado de lujo.
    Besitos

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