La escalivada es una de esas recetas que parecen sencillas hasta que pruebas una bien hecha y entiendes por qué sigue siendo un plato tan bueno. Porque en realidad aquí no hay truco raro ni técnica complicada: solo verduras bien asadas, un buen aliño y un poco de cuidado al tratarlas.
Es una receta humilde, sí, pero con muchísimo sabor. Funciona como entrante, como ensalada templada, como guarnición o incluso como base para montar una tostada muy seria con ventresca, anchoas o bacalao.
Y además tiene algo muy bueno: una vez la haces bien en casa, cuesta bastante conformarse con una escalivada mediocre.
Qué es exactamente la escalivada
La escalivada es una preparación tradicional del este de España, muy presente sobre todo en la cocina catalana, valenciana, murciana y en algunas zonas de Aragón.
Su base más clásica es muy simple:
- berenjena
- pimiento rojo
- cebolla
- a veces tomate
- ajo
- buen aceite de oliva
La idea es asar las verduras hasta que queden tiernas, pelarlas, cortarlas y aliñarlas. No hay más. Pero como pasa con muchas recetas tradicionales, lo simple solo funciona de verdad cuando está bien hecho.
De dónde viene el nombre escalivada
El nombre viene del catalán “escalivar”, que hace referencia a asar alimentos sobre brasas o rescoldos.
Y eso explica bastante bien el alma del plato.
La versión más auténtica seguramente sería hecha al fuego o a la brasa, donde las verduras cogen un sabor ahumado especialmente bueno. Pero la realidad es que en casa, al horno, sale una escalivada al horno muy seria si se hace con cuidado.
Y además es la forma más práctica para la mayoría.

Qué verduras lleva una buena escalivada
Aquí conviene no liarla demasiado.
Una buena escalivada no necesita siete verduras distintas ni inventos extraños. Cuanto más clara esté la receta, mejor funciona.
La base más habitual es:
- berenjena
- pimiento rojo
- cebolla
Y luego, según casa o versión, se puede añadir:
- tomate
- ajo asado
Eso ya da muchísimo juego.
La clave está en asar bien las verduras
Aquí está la diferencia entre una escalivada floja y una realmente buena.
Las verduras tienen que quedar:
- bien asadas
- tiernas
- ligeramente concentradas
- sin pasarse hasta deshacerse del todo
Lo ideal es que el pimiento se ablande bien, que la berenjena quede melosa y que la cebolla se vuelva dulce y tierna por dentro.
Y luego hay otra cosa importante: guardar todos los jugos que sueltan.
Porque esos jugos no se tiran. Ahí hay bastante sabor y forman parte del aliño.

Por qué la escalivada gana mucho si se toma templada
Puedes guardarla en la nevera y servir solo la porción que vayas a comer, templada si lo prefieres. La recomendación de servirla templada no significa que deba conservarse fuera del frigorífico.
La escalivada está mucho mejor templada o a temperatura ambiente que fría de frigorífico.
Cuando la tomas demasiado fría:
- se apaga el sabor
- el aceite se endurece un poco
- las verduras pierden parte de su gracia
Templada, en cambio, funciona muchísimo mejor.
Cómo pelar bien los pimientos y la berenjena
Este paso también importa.
Una vez asadas las verduras, lo mejor es dejar que reposen un poco para poder manipularlas sin quemarte. A partir de ahí:
- el pimiento se pela mejor si está todavía tibio
- la berenjena sale casi sola con una cuchara o con la mano
- la cebolla, al ir envuelta, queda muy fácil de abrir y cortar
No hace falta obsesionarse con dejarlo perfecto. Aquí interesa más que quede natural y jugoso que quirúrgicamente limpio.

Tiempo de horno y cómo comprobar el punto
La receta parte de un horno precalentado a 200 ºC y unos 45 minutos de asado. Es una orientación: el tamaño de las verduras y el horno pueden cambiar el tiempo. Comprueba cada pieza por separado y retira las que ya estén tiernas, aunque las demás necesiten seguir asándose.
La berenjena debe ceder al pincharla, el pimiento estar blando y la cebolla tierna en el centro. Deja templar antes de pelar y conserva los jugos del asado para el aliño. Los ingredientes con cantidades y los pasos están reunidos en la tarjeta de receta.
El aliño también importa más de lo que parece
Una escalivada al horno puede estar muy buena o quedarse plana dependiendo de cómo la aliñes.
Aquí no hace falta hacer nada raro. Basta con:
- buen aceite de oliva
- un poco de vinagre de Jerez
- sal
- pimienta
- los propios jugos del asado
- ajo asado machacado
Ese jugo es oro. Ahí está bastante del sabor de la receta.
Con qué acompañar la escalivada
Puedes servirla como entrante, sobre una tostada o como guarnición. Elige el acompañamiento según quieras un plato de verduras o una comida más completa.
Puedes tomar la escalivada sola, pero también funciona muy bien con:
- pan tostado
- ventresca de atún
- anchoas
- sardinas
- bacalao desmigado
- huevo duro
- queso fresco o de cabra
- carnes a la brasa
- pescados asados
Es una receta muy versátil y además bastante elegante sin necesidad de complicarse.
Dudas frecuentes sobre la escalivada
¿La escalivada se come fría o caliente?
Lo ideal es tomarla templada o a temperatura ambiente. Fría de nevera pierde bastante.
¿Qué diferencia hay entre escalivada y escalibada?
Ninguna importante a nivel práctico. Son variantes de nombre según zona y forma de escribirlo.
¿Se puede hacer solo con pimiento y berenjena?
Sí, perfectamente. De hecho, hay versiones muy simples que funcionan muy bien así.
¿Cuánto dura la escalivada en la nevera?
Bien guardada, aguanta unos 2 o 3 días sin problema.
¿Se puede preparar con antelación?
Sí, y de hecho le sienta bastante bien reposar un poco antes de servir.
La escalivada al horno es una de esas recetas que merecen seguir vivas no por tradición vacía, sino porque realmente siguen funcionando. Tiene sabor, tiene versatilidad y tiene esa mezcla entre sencillez y profundidad que hace que un plato humilde pueda ser realmente bueno.

5 comentarios
[…] Escalivada – Catalan roasted […]
Receta facilísima con resultado TOP! Felicitaciones no sólo de mi parte, sino también de un numeroso grupo de alemanes a los que invité a cenar ayer 🙂
jajaja mil gracias Elena!!! Me encanta que triunfen nuestras recetas!! Un abrazo!!
Bueníssssssimo!!!!.Gracias.
A ti! un saludo, Nerea