Estos jamoncitos de pollo al horno rebozados en cornflakes son de esas recetas que desaparecen rápido de la mesa. Quedan crujientes por fuera, jugosos por dentro y tienen ese punto de pollo estilo Kentucky que apetece muchísimo, pero sin necesidad de freír nada.
En esta receta usé jamoncitos de pollo, que para este tipo de rebozado van especialmente bien porque quedan muy tiernos por dentro y son cómodos de comer. Además, venían ya marinados, así que tenían un extra de sabor y me ahorré trabajo. Pero no hace falta que sea así. Puedes hacer esta misma receta con pollo normal perfectamente.
Lo bueno es que el sistema es siempre el mismo: primero harina, después huevo y al final cornflakes triturados, que son los que hacen ese rebozado grueso, irregular y tan crujiente. Luego al horno a 200 ºC durante unos 35 minutos, hasta que el pollo quede bien hecho por dentro.
Y sí, aunque aquí hablo de jamoncitos, se puede hacer igual con pechuga, muslo, contramuslo o alitas. Solo hay que ajustar un poco el tiempo según la pieza y el tamaño.

Por qué esta receta funciona tan bien
Hay recetas que se hacen una vez por curiosidad y no vuelven a aparecer. Esta no. Esta se repite. Porque es fácil, porque mancha poco para lo que parece, y porque el resultado queda muy bien sin meterte en frituras.
Los cornflakes hacen un rebozado más crujiente que el pan rallado normal y le dan ese aspecto de pollo casero pero bastante resultón. Y al hacerse al horno, el interior queda jugoso si respetas bien el tiempo.
No es pollo frito clásico, pero tampoco le hace falta. Va por otro lado: cocina de casa, fácil, antojo bien resuelto y cero ganas de llenar la cocina de aceite.
Jamoncitos de pollo, pero también sirve para otras piezas

Aquí merece la pena dejarlo claro porque mucha gente seguro que tiene en casa otra pieza distinta.
Esta receta se puede hacer exactamente igual con:
Pechuga de pollo
Va muy bien si la cortas en tiras o en trozos no demasiado grandes. Como la pechuga se seca antes, conviene vigilar un poco más el tiempo de horno.
Muslo o contramuslo
Funcionan muy bien porque tienen más jugosidad. Si van deshuesados, resultan todavía más cómodos de rebozar y comer.
Alitas
También quedan estupendas con este rebozado y encajan especialmente bien si buscas algo más de picoteo o para compartir.
Jamoncitos
Probablemente son de las piezas más agradecidas para esta receta. Se rebozan bien, aguantan bien el horno y suelen quedar muy jugosos.
Al final, el método es mismito. Lo único que cambia es el tiempo y, en algunos casos, el tamaño de la pieza.

Cómo hacer pollo crujiente al horno con cornflakes
La preparación no tiene ninguna complicación. Primero hay que triturar los cornflakes. No hace falta dejarlos hechos polvo. De hecho, mejor que no. Lo interesante es que queden trocitos pequeños e irregulares, porque eso hace que el rebozado tenga más textura y quede más crujiente.
Después preparas tres recipientes: uno con harina, otro con huevo batido y otro con los cornflakes triturados. Y a partir de ahí, no hay pérdida.
Cada jamoncito se pasa primero por harina, sacudiendo el exceso. Luego por el huevo batido. Y por último por los cornflakes, apretando un poco con las manos para que queden bien pegados.
Una vez rebozados, los colocas sobre una bandeja con papel de horno, dejando algo de espacio entre ellos para que no se apelmacen. Después van al horno, precalentado a 200 ºC, durante unos 35 minutos.
El resultado son unos jamoncitos de pollo crujientes al horno con muy buena pinta y con ese punto de receta que parece más complicada de lo que realmente es.

El detalle que hace que queden crujientes de verdad
Aquí hay varias cosas que ayudan, pero la principal es no machacar demasiado los cereales. Si conviertes los cornflakes en polvo fino, pierdes precisamente la gracia de esta receta.
También ayuda bastante no cargar demasiado la harina, no poner las piezas demasiado juntas y dejar que el horno haga bien su trabajo sin abrirlo cada dos minutos.
Y luego está lo de siempre: no sacarlos antes de tiempo. Sobre todo si usas piezas con hueso, como los jamoncitos o los muslos, el pollo necesita cocinarse bien hasta dentro.
Errores comunes al hacer este pollo estilo Kentucky al horno
Triturar demasiado los cornflakes
Entonces el rebozado se parece más a un empanado cualquiera y pierde parte del encanto.
Poner mucho pollo en la bandeja
Si las piezas están demasiado juntas, el calor circula peor y el exterior queda menos seco y menos crujiente.
No ajustar el tiempo según la pieza
No necesita lo mismo una pechuga en tiras que un jamoncito o un contramuslo grande. El método es igual, sí, pero el tiempo puede variar.
Pensar que al ser al horno no se va a dorar bien
Sí se dora, pero necesita su tiempo. No hay que tener prisa.
Cómo servir estos jamoncitos de pollo crujientes
Con salsa barbacoa van de maravilla, eso está claro. Pero no es la única opción. También quedan muy bien con salsa de yogur, mayonesa especiada, mostaza o incluso solos si el pollo ya iba bien marinado.
Y para acompañar, lo fácil:
- una ensalada
- unas patatas al horno
- verduras asadas
- arroz
- mazorca de maíz
- coleslaw o ensalada de col si quieres tirar más por ese aire americano
Un pollo al horno para repetir sin cansarte
Este pollo crujiente al horno con cornflakes es una receta de las que compensa guardar. En esta versión está hecho con jamoncitos de pollo, pero ya ves que se puede preparar igual con pechuga, muslo, contramuslo o alitas.
Al final, lo importante no es tanto la pieza, sino el sistema: harina, huevo, cornflakes y horno. Poco más. Y cuando algo tan simple queda tan bien, no hace falta adornarlo mucho.