La salsa bechamel es uno de esos básicos que conviene saber hacer bien. Sirve para lasañas, canelones, verduras gratinadas, pasta al horno y un montón de recetas de cocina casera. Además, se prepara con ingredientes muy simples que casi siempre tenemos en casa: mantequilla, harina y leche.
La clave para que salga bien está en dos cosas: cocinar correctamente el roux —la mezcla de mantequilla y harina— y añadir la leche poco a poco mientras removemos. Así conseguimos una bechamel cremosa, fina y sin grumos.
En esta receta voy a explicarte una bechamel media, que es la más versátil y la que mejor funciona para la mayoría de platos. Más abajo también te dejo las proporciones según el uso, para que la adaptes si la quieres más ligera o más espesa.
Qué es el roux y por qué es importante
La base de la bechamel es el roux blanco, una mezcla de harina y mantequilla cocinada unos minutos al fuego. Se utiliza para espesar salsas y darles cuerpo. En cuanto añadimos leche al roux, obtenemos la bechamel.
La proporción del roux se hace siempre al 50%:
la misma cantidad de harina que de mantequilla.
Proporciones de la bechamel según el uso
No todas las bechameles llevan la misma cantidad de harina y mantequilla. Depende de para qué la quieras usar.
Bechamel ligera
Ideal para napar verduras o dejar una salsa más suelta.
- 1 litro de leche
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina
Bechamel media
La más equilibrada y la que sirve para la mayoría de recetas.
- 1 litro de leche
- 80 g de mantequilla
- 80 g de harina
Bechamel espesa
Perfecta para rellenos más densos o para preparaciones que necesitan más cuerpo.
- 1 litro de leche
- 100 g de mantequilla
- 100 g de harina
Bechamel para croquetas
Aquí ya hablamos de una masa mucho más espesa. Si quieres recetas de croquetas de jamón, aquí tienes la colección.
- 1 litro de leche
- entre 100 y 125 g de mantequilla
- entre 100 y 125 g de harina
Cómo hacer bechamel para canelones
Si quieres una bechamel para canelones, una proporción muy buena para una bandeja es esta:
- 1 litro de leche
- 50 g de mantequilla
- 50 g de harina
Queda suficientemente cremosa para cubrir bien la pasta sin resultar pesada. Si la quieres un poco más densa, puedes subir a 60 g de harina y 60 g de mantequilla.
Puedes usar leche entera, semidesnatada o desnatada, pero la leche entera da una textura más cremosa y un sabor más redondo.
Si quieres hacerla algo más ligera se puede emplear leche desnatada sin problemas aunque con la leche entera siempre quedará mucho más sabrosa. Aquí puedes consultar una receta genial de canelones

Cómo hacer salsa bechamel casera paso a paso
Deja cocinar la bechamel unos 5 minutos a fuego suave, removiendo de vez en cuando. Verás que va cogiendo cuerpo. Si la quieres más espesa, déjala un poco más al fuego.
- Derrite la mantequilla en un cazo o caldero pequeño a fuego medio.
- Añade la harina y remueve bien con unas varillas para que se integre con la mantequilla. Cocina esta mezcla durante 3 o 4 minutos, sin dejar de mover, para quitar el sabor a harina cruda. No debe tostarse demasiado: solo coger un tono ligeramente amarillento.
- Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover. No la eches toda de golpe. Lo mejor es añadir un poco, mezclar hasta que quede liso y seguir añadiendo más. Así evitarás que se formen grumos.
- Cuando hayas añadido toda la leche y la mezcla esté homogénea, añade sal y nuez moscada al gusto. No hace falta mucha nuez moscada: solo un toque.
- Deja cocinar la bechamel unos 5 minutos a fuego suave, removiendo de vez en cuando. Verás que va cogiendo cuerpo. Si la quieres más espesa, déjala un poco más al fuego




Trucos para que la bechamel no tenga grumos
- Cocina bien la harina con la mantequilla antes de añadir la leche.
- Añade la leche poco a poco, no de golpe.
- Remueve siempre con varillas.
- Mantén el fuego medio o suave para que no se agarre al fondo.
Qué hacer si la bechamel queda muy líquida
Si te ha quedado demasiado líquida, déjala cocinar unos minutos más a fuego suave para que reduzca y espese.
Si aun así sigue demasiado ligera, puedes preparar aparte una pequeña cantidad de roux —mantequilla y harina a partes iguales— y añadirla poco a poco a la salsa, removiendo bien.
Qué hacer si la bechamel queda muy espesa
Muy fácil: añade un poco más de leche, poco a poco, hasta dar con la textura que buscas.
Dudas frecuentes sobre la salsa bechamel
¿Se puede hacer con leche desnatada?
Sí, se puede. Queda algo menos cremosa, pero funciona bien.
¿Se puede preparar con antelación?
Sí. Puedes guardarla en la nevera bien tapada durante 2 o 3 días.
¿Cómo evitar que se forme costra al enfriarse?
Pon un film transparente tocando la superficie de la salsa.
¿Para qué recetas sirve esta bechamel?
Para lasaña, canelones, verduras gratinadas, pasta al horno y muchos otros platos de cocina casera.
Con estas proporciones ya puedes ajustar la salsa bechamel casera según la receta: más ligera para gratinar, más cremosa para canelones o más espesa si necesitas una textura con más cuerpo.
3 comentarios
muy bien explicado y realmente un básico en la cocina felicidades por el blog.
Espectacular.. Muy sencillo te felicito, y mas por la explicacion, bien detalladas. Saludos desde venezuela
Venga chavales sólo quedan las croquetas, que espero lleguen pronto!