Para una cena romántica · Pasta y Pizza

Pasta al pesto con tomates cherry: una receta fresca, fácil y mucho mejor que cualquier pesto de bote

20 minutos 4 raciones 07 Abr 2011

La pasta al pesto con tomates cherry es de esas recetas que parecen poca cosa hasta que las haces bien. Entonces te das cuenta de que con muy pocos ingredientes puedes sacar un plato estupendo. Pasta, un pesto casero de verdad, unos tomates cherry y poco más. No hace falta liar mucho más cuando la base funciona así de bien.

Para mí, el pesto es una de las salsas más agradecidas que existen. Se hace rápido, tiene un sabor intensísimo y cambia por completo cualquier plato de pasta. Y además pasa una cosa bastante clara: el pesto casero no tiene nada que ver con el pesto de bote. Cuando lo haces en casa con albahaca fresca, buen aceite y parmesano, la diferencia se nota muchísimo.

Esta receta, además, tiene ese punto fresco que encaja muy bien cuando empieza el calor. No es pesada, se hace en poco tiempo y queda perfecta para una comida sencilla pero muy bien resuelta.

Qué tiene de especial esta pasta al pesto

Lo bueno de una pasta al pesto con tomates cherry es que el plato vive de la salsa. Por eso no hace falta recargarlo. El pesto ya lleva muchísimo sabor, así que todo lo demás tiene que acompañar y no molestar.

Aquí puedes usar farfalle, que quedan muy bien porque recogen bien la salsa y tienen una textura muy agradecida, pero esta receta funciona igual de bien con espaguetis, fusilli, penne o casi cualquier pasta que te guste.

Y luego están los tomates cherry, que hacen algo muy útil: meter frescura, acidez y un punto jugoso que equilibra muy bien el pesto.

La clave del pesto casero: pocos ingredientes, pero buenos

Aquí no hay trampa. Como el pesto lleva pocos ingredientes, cada uno se nota muchísimo. Por eso merece la pena elegir bien:

Albahaca fresca

Es la base del pesto y tiene que estar fresca sí o sí. La albahaca seca aquí no pinta nada.

Aceite de oliva virgen extra

Como lleva bastante cantidad, se nota mucho si el aceite es bueno o regular.

Piñones

Aportan textura, grasa y ese fondo tan característico del pesto. Tostarlos un poco mejora bastante el resultado.

Ajo

Muy poca cantidad, pero suficiente para que se note. Si te pasas, se come todo lo demás.

Parmesano o grana padano

El parmesano da un sabor más intenso y más redondo. Si no tienes, el grana padano funciona bien también.

Por qué el pesto casero no tiene nada que ver con el de bote

Esto merece decirse claro porque es verdad. El pesto de bote puede sacar de un apuro, pero no sabe igual ni de lejos. Suele ser más plano, más pesado y bastante menos fresco.

En cambio, el pesto casero tiene otra vida. Huele a albahaca de verdad, tiene más matices y deja una sensación mucho más limpia en boca. Además, puedes ajustar tú la textura, el aceite, el queso o el ajo según te guste.

Cómo hacer pesto casero paso a paso

Mientras se cuece la pasta, puedes ir preparando la salsa. Lo primero es tostar ligeramente los piñones en una sartén sin aceite. Esto se hace rápido, así que conviene no despistarse. En un par de minutos suelen estar, y hay que moverlos bastante para que no se quemen.

Después, en una picadora o en un mortero si te apetece hacerlo más tradicional, se ponen la albahaca fresca bien lavada y seca, el medio diente de ajo, el aceite de oliva y los piñones tostados. Se tritura o machaca todo hasta conseguir una mezcla homogénea.

Después se añade el parmesano rallado y se vuelve a mezclar. La salsa debe quedar suelta, no una pasta seca. Si hace falta, se añade un poco más de aceite hasta dar con la textura buena.

La sal conviene probarla al final, porque entre el queso y el resto de ingredientes puede que no haga falta mucha.

Cómo cocer la pasta para que quede bien con el pesto

La pasta hay que cocerla como siempre: en abundante agua con sal y dejándola en su punto, sin pasarse. En una receta tan sencilla, una pasta demasiado cocida se nota muchísimo.

Aquí hay un detalle importante: reserva un poco del agua de cocción antes de escurrir la pasta. Esa agua, gracias al almidón que lleva, ayuda a ligar mejor el pesto y a que la salsa se agarre a la pasta de una forma mucho más natural.

La mejor forma de mezclar la pasta con el pesto

Aquí está uno de los puntos clave de la receta. Lo ideal es saltear la pasta ya cocida con el pesto y un poco de agua de cocción. Así la salsa se reparte mejor, se emulsiona, se vuelve más ligera y envuelve mucho mejor la pasta.

Si no quieres hacerlo en sartén, la otra opción buena es aligerar primero el pesto en un bol con unas cucharadas de agua de cocción y después mezclarlo con la pasta. Eso también funciona muy bien y evita que el pesto quede demasiado denso o aceitoso.

Lo que conviene evitar es echar el pesto tal cual, frío y espeso, directamente sobre la pasta sin más. Se puede hacer, pero el resultado es bastante peor.

Los tomates cherry: el toque que equilibra el plato

Aquí los tomates cherry hacen más de lo que parece. No están de adorno. Su frescura y su punto ácido ayudan muchísimo a que la receta no se vuelva demasiado grasa o demasiado densa.

Lo mejor es cortarlos por la mitad y añadirlos al final, cuando la pasta ya está ligada con el pesto. Así conservan toda su frescura y hacen justo el contraste que interesa.

Cómo hacer pasta al pesto con tomates cherry paso a paso

Pon a cocer la pasta en abundante agua con sal. Mientras tanto, tuesta los piñones en una sartén sin aceite, moviéndolos para que se doren de forma uniforme.

En una picadora, añade la albahaca fresca bien lavada y seca, el aceite de oliva virgen extra, el medio diente de ajo y los piñones ya tostados. Tritura hasta obtener una mezcla homogénea. Después incorpora el parmesano rallado y vuelve a mezclar.

Prueba la salsa y corrige de sal si hace falta. Si la notas demasiado espesa, añade un poco más de aceite.

Cuando la pasta esté cocida, reserva un poco del agua de cocción y escúrrela. Lo ideal es pasarla a una sartén amplia y saltearla con el pesto y unas cucharadas de esa agua, hasta que la salsa quede bien ligada. Si prefieres, también puedes aligerar el pesto en un bol con el agua de cocción y luego mezclarlo con la pasta.

Añade los tomates cherry cortados por la mitad y sirve enseguida.

No necesita mucho más.

Errores comunes al hacer pasta al pesto

Usar albahaca poco fresca

Si la albahaca está mustia o floja, el pesto pierde muchísima gracia.

No tostar los piñones o quemarlos

Tostados ganan muchísimo. Quemados arruinan la salsa.

Hacer un pesto demasiado espeso

Tiene que quedar suelto y, al mezclarlo con la pasta, conviene aligerarlo con agua de cocción.

Pasarse con el ajo

Aquí conviene ir corto antes que cargarte la salsa.

Cocer de más la pasta

En una receta tan simple, una mala cocción se nota enseguida.

Cómo conservar el pesto casero

Una de las cosas buenas del pesto es que aguanta bastante bien en la nevera si lo guardas bien tapado. Si además lo cubres con una fina capa de aceite de oliva por encima, aguanta mejor todavía.

Eso sí: una vez mezclado con la pasta, lo suyo es comerlo en el momento.

Una receta simple que funciona porque está muy bien pensada

La pasta al pesto con tomates cherry demuestra bastante bien que una receta sencilla no tiene por qué ser aburrida. Si haces un pesto casero de verdad, reservas agua de cocción y mezclas la pasta como toca, el resultado cambia muchísimo.

Es una receta fresca, rápida y muy agradecida. Y cuando sale bien, cuesta bastante entender cómo alguien se conforma con pesto de bote.

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Pasta al pesto con tomates cherry: una receta fresca, fácil y mucho mejor que cualquier pesto de bote

Tiempo total 20 minutos
Raciones 4 raciones

Ingredientes

  • 500 g de pasta
  • 1 manojo de albahaca fresca
  • 1/2 vaso de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharada de piñones
  • 1/2 diente de ajo
  • 1 buen puñado de parmesano rallado o grana padano
  • Tomates cherry al gusto
  • Sal

Preparación

  1. 1

    Cuece la pasta en abundante agua con sal hasta que quede al dente.

  2. 2

    Reserva un poco del agua de cocción antes de escurrirla.

  3. 3

    Tuesta los piñones en una sartén sin aceite durante un par de minutos, moviéndolos para que no se quemen.

  4. 4

    Tritura la albahaca fresca, el aceite de oliva, el medio diente de ajo y los piñones tostados hasta obtener una mezcla homogénea.

  5. 5

    Añade el parmesano rallado y vuelve a mezclar.

  6. 6

    Prueba el pesto y ajusta de sal si hace falta.

  7. 7

    Saltea la pasta cocida con el pesto y unas cucharadas de agua de cocción hasta que la salsa quede bien ligada.

  8. 8

    Si no quieres saltearla, aligera primero el pesto en un bol con el agua de cocción y luego mézclalo con la pasta.

  9. 9

    9. Añade los tomates cherry cortados por la mitad y sirve enseguida.

Información nutricional por 100 g

285 kcal
7 g Proteínas
31 g Carbohidratos
14 g Grasas

6 comentarios

  1. Anniki

    Hola! He encontrado tu blog a través de directo al paladar y me ha gustado mucho, así que me quedo siguiendote!!

    La salsa pesto es una de mis favoritas, pero nunca le había añadido tomates cherry, deben de darle un toque espectacular, ya que el tomate con la albahaca queda de maravilla!

    Un bes y hasta tu proxima entrada!!

    Anna http://www.gastroadikta.com

  2. Leo

    muchas gracias!! la cocina cansa si se hace siempre lo mismo.. como todo en esta vida! a ver si estas recetitas te ayudan a renovar el repertorio!! un beso

  3. fe ximenez

    Chicos están echos unos máquinas,sigan así,yo que estaba cansada de lacocina con ustedes me están dando ganas de volver a ella e innovar.Tia Fe

  4. Ratatuille

    simplemente, sorprendente!!!

  5. Anonymous

    mmmmmmmm que ricooo leopardoo!!!!

  6. Belén

    que pinta!!!!!!!

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