El conejo en salmorejo es uno de esos platos que, en cuanto aparecen en la mesa, huelen a Canarias antes incluso de probarlos. Tiene algo muy nuestro: receta de caldero, de reunión, de comida que se hace con tiempo, de mojar pan y de pedir unas buenas papas arrugadas al lado sin discutirlo demasiado.
Y además tiene otra cosa importante: aunque parezca un plato muy de fiesta o de casa grande, en realidad no es complicado. Lo que necesita es un buen adobo, tiempo para que el conejo coja sabor y una cocción tranquila para que la salsa se asiente bien. No tiene más misterio que ese.
Aquí el nombre puede despistar a quien no lo conozca, porque este conejo en salmorejo canario no tiene nada que ver con el salmorejo cordobés. En Canarias, el salmorejo es un adobo o mojo rojo en el que se macera la carne antes de cocinarla. Y en el caso del conejo, le queda de maravilla.
Qué es el conejo en salmorejo y por qué es tan típico en Canarias
El conejo en salmorejo es una de las recetas más tradicionales de la cocina canaria, especialmente en Tenerife. Se basa en una idea muy simple y muy buena: dejar el conejo macerando en una mezcla potente de aceite, ajo, pimentón, sal y hierbas para que coja muchísimo sabor antes de pasar al fuego.
Ese adobo hace gran parte del trabajo. Luego el conejo se dora, se guisa con el propio salmorejo y un poco de vino blanco, y acaba en una salsa sabrosa, intensa y perfecta para acompañar con papas arrugadas.
Es un plato muy de fiestas, reuniones, romerías y comidas largas. También porque aguanta muy bien hecho con antelación y porque, siendo una receta humilde, tiene muchísimo sabor.
La clave de la receta: dejar que el conejo macere bien
Aquí está el punto más importante de todos. Un buen conejo en salmorejo necesita tiempo de maceración. Se puede hacer con un par de horas, sí, pero lo ideal es dejarlo desde la noche anterior para que el conejo coja de verdad todo el sabor del ajo, el pimentón y las hierbas.
Ese reposo cambia mucho el resultado. La carne se impregna mejor, el guiso queda más redondo y la salsa tiene más profundidad.
Por eso esta es una receta muy buena para organizarse: se deja preparada la víspera y al día siguiente solo queda cocinarla.
Qué lleva un buen salmorejo canario para conejo
La base del salmorejo es bastante sencilla, pero tiene que estar bien equilibrada. Lleva:
- aceite de oliva
- ajo
- pimentón
- sal
- orégano
- y, si quieres, otras hierbas como tomillo o romero
Con eso ya tienes una mezcla potente, aromática y muy reconocible. Si te gusta un punto más alegre, puedes usar parte del pimentón picante, pero sin pasarte si no quieres que tape todo lo demás.
La idea es que quede un adobo rojo, sabroso y con bastante carácter.
No te olvides de los hígados y riñones
Aquí hay un detalle muy de receta antigua y bien pensada: los hígados y riñones del conejo. Mucha gente los aparta o no les hace caso, pero en esta receta aportan muchísimo.
Lo suyo es sofreírlos al final, machacarlos con parte del salmorejo y añadir esa mezcla al guiso. Eso ayuda a dar más cuerpo a la salsa y deja un fondo muy bueno, mucho más profundo.
Es uno de esos pequeños gestos que marcan diferencia en recetas tradicionales.
Cómo hacer conejo en salmorejo paso a paso
Lo primero es tener el conejo bien troceado. Si no te apetece liarte, mejor pedirle al carnicero que lo prepare. Para este plato compensa que las piezas sean manejables y regulares.
Después se prepara el salmorejo. Se escachan los dientes de ajo pelados y se mezclan con el aceite, el pimentón, la sal y las hierbas. Tiene que quedar una mezcla roja, aromática y bastante atractiva a la vista. En ese adobo se sumergen los trozos de conejo, que deben quedar bien impregnados. A partir de ahí, se deja macerar al menos un par de horas, aunque lo ideal es de un día para otro.
Cuando llegue el momento de cocinarlo, se van dorando los trozos de conejo en una sartén, sin añadir aceite extra, porque ya vienen bien impregnados del adobo. A medida que se doran, se van pasando a un caldero.
Cuando ya esté dorado todo el conejo, se sofríen también los hígados y riñones. Luego se machacan junto con el aceite y el adobo restante de la maceración. Esa mezcla se añade al caldero, junto con un vaso de vino blanco, y se deja hervir unos 30 minutos para que el guiso coja cuerpo y la salsa se asiente bien.
Y ahí ya empieza a oler a gloria.
Cómo tiene que quedar la salsa
La salsa del conejo en salmorejo canario no debe ser ni una sopa ni una pasta seca. Tiene que quedar con cuerpo, sabrosa y suficiente como para acompañar bien la carne y, sobre todo, para mojar unas papas arrugadas o un poco de pan.
Durante la cocción, el vino blanco se integra, el adobo se redondea y el conejo va soltando también parte de su sabor. Si ves que queda demasiado líquida, basta con dejarla un poco más al fuego. Si queda muy seca, puedes ajustar con un poco más de vino o un poco de agua, pero sin cargarte la intensidad del guiso.
Errores comunes al hacer conejo en salmorejo
Aunque es una receta sencilla, hay varios fallos muy típicos.
No dejar macerar lo suficiente
Aquí el tiempo sí importa. Si te saltas la maceración, el plato pierde bastante.
No dorar bien el conejo
Ese dorado inicial da sabor y hace que el guiso gane mucho.
Tirar los hígados y riñones
Si los usas bien, la salsa mejora bastante.
Pasarse con el vino
El vino tiene que acompañar, no convertir el guiso en otra cosa.
Quedarse corto de sal o pimentón
El salmorejo tiene que tener personalidad.
Qué acompañamiento necesita sí o sí
Aquí no hay muchas dudas. Lo suyo, lo lógico y lo que pide el plato son unas papas arrugadas. El conejo en salmorejo y las papas arrugadas forman una pareja clarísima. La salsa las pide a gritos.
También podrías acompañarlo con pan o incluso con unas papas fritas caseras, pero si quieres hacerlo como toca, papas arrugadas.
Dudas frecuentes sobre el conejo en salmorejo
¿Cuánto tiempo hay que macerarlo?
Mínimo un par de horas. Lo ideal, de un día para otro.
¿Se puede hacer con antelación?
Sí, y de hecho le sienta bien. Al reposar, los sabores se asientan todavía más.
¿Hace falta usar vino blanco?
Sí, porque ayuda a redondear el guiso y forma parte del sabor final. No hace falta muchísima cantidad, pero sí conviene ponerlo.
¿Puede hacerse más picante?
Sí. Puedes usar parte del pimentón picante o añadir un toque extra si te gusta más alegre.
Una receta canaria de las que merecen seguir haciéndose
El conejo en salmorejo es una receta que tiene todo lo bueno de la cocina tradicional: pocos ingredientes, mucho sabor, un método lógico y ese punto de comida compartida que siempre funciona.
No necesita disfrazarse de nada moderno porque ya está muy bien como está. Un buen conejo, un salmorejo bien hecho, tiempo de maceración y unas papas arrugadas al lado. Con eso basta.
Y cuando está bien hecho, cuesta mucho no repetir.

4 comentarios
Un plato delicioso y muy completo.
Esta receta es tradicional de canarias y yo la probé en tenerife pero como dice Maite… con pollo. Muy buena la verdad.
Un saludete…
Rafa
No gusta el conejo, pero lo probare con pollo a ver que tal sale. Sigue compartiendo tus recetas que me encantan.
Pues nunca lo he probado con salmorejo el conejo, qué bueno (además rima! jajaja)